Cuídense de los falsos profetas.

lobo

Muy a menudo podemos encontrarnos con lobos disfrazados de ovejas. Son falsos profetas y mentirosos que sólo buscan engañar al pueblo de Dios. 

Cuando Jesús estuvo en la tierra, ellos también estaban. Hoy, es muy común verlos en las redes sociales, fingiendo ser grandes maestros, o importantes ministros de Dios. Pueden ocupar grandes puestos en los canales de televisión, e incluso, hasta lograr estar dentro del templo, compartiendo junto a los hermanos, como buenas ovejas. 

Oveja

No te dejes engañar

Jesús, introduce el versículo 15 del evangelio de Mateo capítulo 7 diciendo que nos cuidemos de ellos. Ya que aunque muestran una apariencia humilde, por dentro son lobos feroces que pueden engañarnos y destruirnos.

El lobo

Lobo

Investigando un poco, podemos ver que el lobo es un animal salvaje que suele atacar al ganado. Los lobos se alimentan de ciervos, cabras, ovejas y renos, entre otras especies. Esto significa que en ningún momento podemos confiar en ellos, ya que su intención será atacar para cazar las ovejas descuidadas. 

El lobo no da un paso en falso; a diferencia del perro, parece planear cada movimiento antes de realizarlo, como si quisiera evitar cualquier derroche de energía en las actividades triviales. Goza de una gran agilidad, que le permite dar saltos impresionantes sin tomar carrera, alcanzando mucha distancia a lo alto y largo.

¿Cómo podemos reconocerlos?

En el versículo 16 del capítulo 7 de Mateo, la Biblia nos enseña que podemos reconocer a estos falsos profetas, por sus acciones. 

“Ustedes los pueden reconocer por sus acciones, pues no se cosechan uvas de los espinos ni higos de los cardos. ”San Mateo 7:16 DHH94PC.

Si estudiamos y conocemos la palabra de Dios, podremos diferenciar a estos infractores, de los verdaderos profetas de Dios. Ya que estos falsos profetas, por sus acciones son reconocidos. Porque un manantial de agua dulce no puede dar agua salada, o un manantial de agua salada no puede dar agua dulce. 

Sus acciones podrían incluir:

  • Anuncian nuevas enseñanzas, contrarias a  la verdad. Distorsionando la palabra verdadera, buscan hacer lo que quieran  y así pasar por alto el pecado.  (Gálatas 1:6-9) 
  • Buscan la aprobación de los hombres y no la aprobación de Dios. Se sienten satisfechos consiguiendo muchos  “Me gusta”, y terminan desenfocados de Dios. (Gálatas 1:10)
  • En sus sermones, en sus presentaciones o en sus redes sociales, No buscan la dirección del Espíritu Santo. Hablan por su propia cuenta, y dejan de glorificar a Dios, buscando ellos su propia gloria.  (San Juan 7:18)
  • Son amantes del dinero
  • Introducen herejías
  • Se oponen a la verdad (Lucas 16:14, 2 Pedro 2:1, 2 Timoteo 3:8 

“Así que, por sus frutos los conoceréis.” S. Mateo 7:20 RVR1960


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